La novia de mi amigo
LANOVIECITA DE MI AMIGO Sus labios hinchaditos, me mamaron el pene y mistestículos, me vine con ella masturbándome y mis manos halándole suspezones.
Yotenía 19 años, mi amigo 20 y su novia 18. Ellos tenían ya 2 años de sernovios, y yo los había ayudado a ligarse. Estaba contento, porque ellosse veían felices. Mis amigos eran unas personas muy sanas y divertidas,nos la pasábamos siempre bromeando, e intentaban conseguirme novia.
Un día, fuimos con la que supuestamente sería mi novia. Vimos lapelícula y luego nos fuimos a cenar. Luego de la cena, se vino unatormenta terrible y la electricidad falló en el restaurante. Comoestábamos en la parte alta de la ciudad, notamos que varios sectoreshabían perdido el servicio de electricidad también. Se nos acabó lanoche, dijimos. En realidad mi pareja no me interesó nada, aparte de suenorme culo, no tenía nada más ni adentro ni afuera. No era extraño queyo llevara a la novia de mi amigo a su casa, ya que él vivía lejísimo.Él se llevó mi pareja, la que no me gustó y yo me llevé a su novia.
Íbamos normalmente en el carro, y comenzó a contarme cosas un pocoextrañas. Comenzó a decirme que no sabía si su relación iba para largotérmino, que ella tenía algo de miedo, que no estaba segura...pero loque me sacó de onda, fue que me dijo que tenía otros intereses. Cuandollegamos a su casa, bajo la tormenta, le presté mi sweater paracubrirse, no tenía más. Nos despedimos y entró corriendo a su casa. Mequedé estacionado frente a su casa intrigado por lo que me dijo, ahíestuve unos 3 minutos. Luego, me armé de valor y toqué fuerte su portón(no había electricidad). Ella preguntó quién era y respondí. Seextrañó, pero noté que con cierta alegría me recibió. Pasa adelante -me dijo.
Entramos, todo oscuro. Noté que ella llevaba una toallacon la que se estaba secando el cabello y que ya se había cambiado sublusa. La que llevaba era blanca, sin mangas, muy abierta y de tela muyligera. No pude evitar ver que sus 2 pezones estaban erectos y ellanotó que me puse nervioso. Me dijo que sólo su abuela estaba en casa,que su familia le dejó una nota con la hora que habían salido, y queseguro no volvían antes de 2 horas. Hazme compañía - me dijo. Yoencantado.
Mi amiga era muy bonita. Era de estatura muy baja, pielmorena con tono dorado. Su rostro era como de una adolescente todavía,sus ojos color miel. Su nariz muy linda, delgada y levantada. Suslabios eran muy sensuales, eran colorados y algo grandes. Era delgada ysenos regulares, y trasero paradito. Sus piernas eran buenísimas,tremendas piernas tenía, cortas, pero muy ricas. Ella volvió con eltema de que tenía otros intereses. Comienza hablar de sus proyeccioneseconómicas, de sus estudios, etc. Y yo que no me acuerdo qué diablos medijo. Estaba nerviosísimo viendo sus pezones duros resaltar en su blusablanca.
Ella notó que yo no dejaba de ver sus pechos y sesonrió. Eso es parte de lo que me interesa, quiero conocer hombres comotú. ¡Me mató! Teníamos una vela blanca enfrente para medio iluminarnos,y la sopló.
Tomó mi mano y me preguntó si quería tocarla. Porsupuesto que le dije que sí. Puse mi mano sobre su blusa y sus pezonesse pusieron durísimos. Cuando ya tenía mis 2 manos ocupadas, 1 en cadapezón, comencé a besarla en los labios. Nunca me habían besado así, miamiga besa delicioso. Le levanté la blusa y comencé a halarle lospezones. Ella se levantó, cerró con llave el acceso a los dormitoriosdónde estaba dormida la abuela y se sacó la blusa. ¡Wow! Vi la siluetade unos pechos riquísimos. No eran grandes, pero eran paraditos como enforma de copa, pero levantadas de la punta. Su tamaño era como denaranjas pequeñas. Me fui directo a mamárselos.